El Parador de Santo Estevo, en la provincia de Ourense, impresiona. Inmerso en el corazón de la Ribeira Sacra, por lo que el trayecto para llegar a él ya es una auténtica maravilla, ocupa un monasterio, construido entre los siglos X y XVIII, que se encuentra en perfecto estado de conservación. De hecho, fue declarado Monumento Histórico Artístico en 1923.
Después de ser recibido por su espectacular fachada barroca, pasear por sus tres claustros (románico, gótico y renacentista) y visitar su iglesia románica, descansar en sus habitaciones es todo un placer. Por si eso no fuera suficiente, también se puede disfrutar de la buena comida en su restaurante, situado en las antiguas caballerizas del monasterio, con una bóveda de piedra de 14 metros de altura y 50 metros de largo.
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